🔬 El investigador climático Jong-Seong Kug, de la Universidad Nacional de Seúl, advierte que un super El Niño previsto para finales de año podría empujar ecosistemas ya afectados por calor, sequía y degradación más allá de un umbral crítico. Según su estudio, el cambio no ocurriría en todos los casos.
El Niño es la fase cálida de un patrón climático natural de varios años. Los modelos sugieren que el ciclo de este año será muy intenso y podría contribuir a extremos de temperatura hasta el próximo año. Kug usa datos observacionales e inteligencia artificial para modelar estos eventos.
Su mayor preocupación es la Amazonia. Kug plantea que el bosque podría pasar a un estado más seco y degradado. Ese secamiento podría debilitar o incluso invertir su papel como sumidero de carbono, de modo que pasaría a ser una fuente y amplificaría el calentamiento tras El Niño.
✅ No se puede detener El Niño, pero Kug propone usar pronósticos precisos para reforzar los planes frente al calor, la gestión de agua y alimentos, y la preparación ante inundaciones e incendios. La alerta no implica que cada super El Niño cause un cambio persistente ni permite atribuir cada ola de calor al evento; los autores piden vigilar las regiones vulnerables y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.



