🔬 Un coprolito es excremento fosilizado. Estos restos aparecen cuando las heces quedan enterradas con rapidez y se mineralizan, en vez de descomponerse. Los científicos han hallado coprolitos de animales tan diversos como peces, dinosaurios y gatos dientes de sable.
Los coprolitos pueden conservar huesos y dientes sin digerir. Esos restos dan pistas sobre qué animales comían otros animales. Por ejemplo, dientes hallados en excremento de un gato diente de sable indicaron que había comido crías de perezoso. Sus dientes medían 28 centímetros.
En un museo, una roca grumosa puede no ser una roca común: podría ser un coprolito, una huella fósil de la dieta de un animal.
✅ Los coprolitos ayudan a reconstruir qué comían animales del pasado a partir de lo que no digirieron. El límite es claro: suele ser difícil atribuir cada coprolito al animal que lo produjo.



