🔬 Un equipo describe en Nature una fase trigonal del óxido de cobalto (Tri-Co₃O₄) que rompe agua en medio ácido con un sobrepotencial de 269 mV a 10 mA cm⁻², 181 mV menos que el Co₃O₄ tipo espinela. Todo el cobalto ocupa sitios octaédricos, los activos. El objetivo: relevar al iridio en los electrolizadores ácidos.
Partir agua con electricidad en medio ácido es el corazón de los electrolizadores de membrana de intercambio de protones (PEMWE). El obstáculo está en el ánodo: los materiales que mandan hoy se basan en iridio, un metal noble. El óxido de cobalto tipo espinela parecía el relevo natural, pero arrastra un lastre de fábrica — mezcla sitios tetraédricos, inertes, con sitios octaédricos, muy activos.
El nuevo material borra esa mezcla. Los autores lo obtuvieron con un método mecanoquímico en álcali fundido bajo vacío, y el sólido resultante pertenece al grupo espacial P-3m1 (164), con octaedros \[CoO₆\] que comparten aristas. Su estructura compacta de tres capas coloca todo el cobalto —Co²⁺ y Co³⁺ en razón 1:2— en entornos octaédricos.
En un dispositivo PEMWE, el catalizador supera los 1 800 mA cm⁻² con 1,80 V de voltaje de celda. El análisis del mecanismo apunta a la capa bidimensional: los octaedros unidos por aristas ajustan mejor cómo se adhieren los intermedios y frenan la disolución del cobalto, así que el material trabaja mejor y dura más.
✅ Un ánodo sin metales nobles abarataría el hidrógeno que sale de los electrolizadores ácidos, hoy atados al iridio. Y el salto se sostiene en un dispositivo completo, no solo en una medida aislada. Los límites: el trabajo no dice cuánto aguanta el material en funcionamiento prolongado, ni si el método mecanoquímico se puede escalar. Falta además que otros grupos lo repliquen.

