🔬 El HRL Quantum Team y sus colaboradores presentan en Nature una unidad de procesamiento cuántico de silicio con un controlador CMOS criogénico, cable superconductor y hasta 18 qubits. El sistema ejecutó códigos de repetición y detección de errores, un paso clave para integrar y controlar más qubits.
El chip reúne 54 puntos cuánticos en tres rieles. Cada qubit usa el estado conjunto de tres electrones. Un chip CMOS personalizado genera a 4 K todas las señales de control variables; un cable superconductor de niobio las lleva al chip a milikelvin. El cable concentra 296 líneas en una capa de unos 1 cm de ancho y transporta menos de 10 μW hacia esa etapa fría.
El equipo ejecutó un código de repetición de distancia 5 con siete qubits y obtuvo una tasa de error lógica cercana a 5 × 10⁻³. También probó un código de detección de errores con seis qubits físicos: tras tres rondas, la fidelidad de dos qubits lógicos fue 0,95 al seleccionar las mediciones que detectaban errores, frente a 0,59 si las ignoraban.
✅ El diseño reduce las conexiones necesarias con la electrónica a temperatura ambiente a comunicación digital, lectura de qubits y sesgos estáticos. Aun así, el prototipo requiere mejoras en el consumo por qubit, la uniformidad de los dispositivos, el cableado y la calibración antes de escalarlo.



