Dos equipos independientes de HRL Laboratories y QuTech lograron mediciones complejas en procesadores de silicio con cúbits de espín y tasas de error cercanas al 0,2 %. Los resultados, publicados en Nature, reducen una brecha que había dejado a esta tecnología fuera del foco cuántico, en la carrera por resolver problemas útiles.
Los cúbits de espín se fabrican al grabar patrones precisos en obleas semiconductoras. Esos patrones forman pozos que contienen un electrón. En los sistemas como el de HRL, pulsos eléctricos controlan los estados cuánticos de espines de grupos de tres electrones para ejecutar cálculos.
Hace tres años, el mejor sistema de este tipo tenía dos cúbits y un error cercano al 4 % en ciertas mediciones. El procesador de HRL reúne 18 cúbits; el de QuTech, 5. Otros equipos también comunicaron avances, aunque los resultados de Groove Quantum y RIKEN siguen como preprints, pendientes de revisión por pares.
✅ Los nuevos datos muestran que los cúbits de espín pueden alcanzar errores bajos con materiales y técnicas afines a los chips de silicio. Aun así, otros enfoques ya superan los 100 cúbits superconductores o reúnen miles de átomos neutros; falta aumentar la escala de estos dispositivos sin perder calidad.



