🔬 El Departamento de Defensa de EE. UU. planea medir cada año la testosterona de militares activos y reservistas desde los 30 años. Especialistas alertan de que las pruebas sin síntomas pueden etiquetar mal a algunos hombres y aumentar una TRT innecesaria, con efectos que podrían perjudicar su salud y capacidad militar.
El plan, anunciado el 15 de julio, no detalla cómo se harán las pruebas ni qué criterios se usarán para ofrecer terapia de reemplazo de testosterona (TRT). El Departamento de Defensa tampoco aclaró cómo afectará a las mujeres militares. La Asociación Urológica Estadounidense aconseja medir la hormona solo si hay signos que apunten a niveles bajos.
En 2019, investigadores de salud militar informaron que casi tres de cada 1 000 hombres recibían TRT de forma inapropiada. Alertaron de apnea obstructiva del sueño y edema. Además, la TRT puede elevar demasiado los glóbulos rojos, con riesgo de coágulos y accidente cerebrovascular, y frena la producción propia de testosterona en los testículos. Eso puede reducir o detener la producción de espermatozoides, que puede tardar años en volver tras abandonar la terapia.
Los médicos recomiendan dos análisis de sangre, ambos por la mañana, antes de concluir que hay testosterona baja. Los niveles pueden variar tras periodos intensos de entrenamiento, así como según el sueño y el ejercicio recientes. Buena parte de los estudios sobre beneficios de TRT se hizo en hombres mayores de 40 años.
✅ El cribado podría detectar a militares que sí necesiten atención, pero un valor aislado no basta para decidir una TRT. La falta de protocolo público y de criterios para tratar limita lo que hoy puede anticiparse sobre el alcance del plan. ⚕️ No es consejo médico.



