🔬 Expertos recrearon los rostros de 16 personas que vivieron cerca de Aquincum, una ciudad de época romana en la actual Hungría, hace casi 1 700 años. El Museo de Aquincum, en Budapest, muestra cráneos excavados junto a modelos hechos con ADN antiguo, escaneos 3D y escultura forense.
La exposición «Once We Were Like You» estará abierta hasta el 31 de octubre. Incluye hombres, mujeres y un niño de la etapa en que la región estuvo bajo dominio romano. Seis rostros son modelos hiperrealistas de silicona, con ojos artificiales, cabello humano, cejas, pestañas y, en algunos casos, barba.
El trabajo empieza con una tomografía 3D de alta resolución del cráneo original. Luego los especialistas imprimen una réplica exacta en 3D para no manipular una y otra vez los restos antiguos. Emese Gábor, especialista en reconstrucción facial forense, usa más de 60 puntos anatómicos para dar forma al rostro.
El ADN antiguo ayudó a estimar rasgos como color de pelo, piel y ojos. Los análisis genéticos y arqueológicos apuntan a vínculos con regiones como la actual Italia, Escocia y Siria, además de grupos sármatas de la estepa euroasiática y comunidades celtas locales.
✅ Estos rostros ayudan a mirar los restos humanos como vidas concretas, no solo como huesos en una vitrina. El límite clave es que no son retratos exactos: el peinado, la expresión y muchos detalles del aspecto siguen siendo aproximados. Incluso algunas historias de la muestra, como acusaciones de brujería o venenos, son interpretaciones históricas, no datos probados por los entierros.



