🔬 Un equipo liderado por Jay Storz, Universidad de Nebraska-Lincoln, estudió cómo el ratón orejudo andino vive hasta 6 739 metros en volcanes de la Puna de Atacama. El estudio, publicado en Science, apunta a rasgos que ayudan a conservar calor, oxígeno y alimento donde casi no hay plantas.
En 2020, el equipo registró ratones orejudos andinos (Phyllotis vaccarum) en la cima del Llullaillaco, un volcán activo en el pasado y hoy dormido, en la frontera entre Argentina y Chile. Antes de ese hallazgo, los investigadores suponían que los mamíferos podían vivir solo hasta unos 5 500 metros sobre el nivel del mar.
Entre 2020 y 2023, los científicos compararon ratones de baja, media y gran altura. Subieron montañas, pusieron trampas, enviaron muestras a laboratorios en Chile, midieron cómo respondían al frío y a la falta de oxígeno, y secuenciaron el genoma de la especie.
Los ratones de mayor altura mantenían mejor su calor corporal y sus niveles de oxígeno que los de zonas bajas. Sus genes también mostraron cambios vinculados con digerir alimento y detoxificar plantas que serían dañinas, una ventaja en volcanes con poca vegetación. Además, eran mucho más activos de día, quizá por menos depredadores y temperaturas más cálidas.
✅ El trabajo sugiere que estos ratones no solo resisten frío, falta de oxígeno y escasez de comida: han encontrado varias salidas biológicas al mismo problema. El límite es que el estudio compara poblaciones y rasgos locales; los propios autores señalan que los grupos aún se solapan mucho y no forman linajes aislados.



