🔬 Un astronauta a bordo de la Estación Espacial Internacional fotografió Seattle (Washington) el 16 de junio de 2026, con parques y barrios arbolados brillando al sol, rascacielos proyectando sombras largas y barcos moviéndose por las vías de agua. NASA usa esta imagen para contar cómo glaciares y obras humanas moldearon el paisaje.
La forma de la ciudad y el agua alrededor se explica por avances y retrocesos de glaciares durante la última edad de hielo. Entre hace 18 000 y 16 000 años, el lóbulo Puget de la capa de hielo cordillerana cubrió la zona con hielo de hasta 1 000 metros de espesor. Ese glaciar excavó cuencas que hoy ocupan Puget Sound y los lagos de la región.
El hielo también dejó huellas en tierra: varias de las colinas de Seattle son drumlins, montículos alargados de escombros glaciares orientados norte-sur, paralelos al movimiento del hielo. Además, el glaciar trasladó grandes rocas (erráticos glaciares); una de las más grandes, Wedgwood Rock, mide unos 6 metros de altura.
En tiempos recientes, la gente reconfiguró el relieve: se niveló Denny Hill y se rellenaron planicies de marea en la desembocadura del río Duwamish, lo que creó alrededor de 1 300 acres de nuevo terreno donde se ubican estadios deportivos. También se destacan obras en el frente costero iniciadas en 2010: nuevo muelle y terminal de ferry, un malecón reconstruido y un túnel que reemplazó una autopista elevada.
✅ La foto conecta geología, infraestructura y vida urbana en una sola vista, y muestra cómo el terreno y las vías de agua condicionan el desarrollo de una ciudad. Límite: una imagen no prueba por sí sola causas; aquí funciona como apoyo visual a procesos y obras descritos, no como medición directa de ellos.



