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Física: Un “ciclo” que alimenta agujeros negros

El telescopio espacial James Webb (JWST) observó un posible ciclo de “banquete y ayuno” en un agujero negro supermasivo. En la galaxia NGC 4696, el equipo…

2 min de lectura
19 de julio de 2026
Física: Un “ciclo” que alimenta agujeros negros

🔬 El telescopio espacial James Webb (JWST) observó un posible ciclo de “banquete y ayuno” en un agujero negro supermasivo. En la galaxia NGC 4696, el equipo vio gas que parece enfriarse, formar filamentos y caer otra vez hacia el centro. Esto podría ayudar a explicar cómo algunos agujeros negros crecieron tan rápido en el universo temprano.

Los astrónomos buscan entender cómo agujeros negros supermasivos —presentes en el centro de las grandes galaxias— pudieron alcanzar masas de millones, o incluso miles de millones, de veces la del Sol cuando el universo tenía menos de 1 000 millones de años. El problema: los mecanismos para “comer”, crecer y luego fusionarse hasta volverse supermasivos deberían tardar al menos 1 000 millones de años, y además las teorías dicen que los más voraces también expulsan la materia que necesitan para crecer.

Una explicación propone un ciclo autorregulado: el agujero negro expulsa gas, pero parte de ese material se enfría después y regresa en “streamers” o filamentos, de unos cientos de años luz de ancho y miles de años luz de largo. Con JWST, el equipo estudió el AGN del cúmulo de Centaurus en NGC 4696 (a 145 millones de años luz). El mapa de gas mostró un remolino con forma de gancho de unos 800 años luz de ancho, con gas moviéndose a 1,3 millones de millas por hora (600 km/s), conectado a un filamento mayor que cae hacia el agujero negro. Al compararlo con una simulación, el equipo encontró que el gas de un filamento en caída puede tomar una forma como la observada.

✅ Si este “bucle cerrado” es correcto, ofrece una forma de que un agujero negro expulse gas y aun así vuelva a alimentarse cuando ese material se enfría y cae de regreso, reiniciando el ciclo. El límite: el artículo lo presenta como un mecanismo que había resistido confirmación y que ahora se ve “en acción”, pero se apoya en un caso observado (NGC 4696) y en su comparación con una simulación.


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