🔬 Aunque verás bichos “esféricos” por ahí, el artículo de Live Science apunta a que los candidatos más cercanos a una esfera perfecta viven bajo el mar. En particular, erizos de mar del género Histocidaris (como H. purpurata y H. formosa) se describen como los más próximos a una esfera, y por eso destacan como aspirantes al “animal más redondo”.
En tierra, la redondez suele ser un truco: Chris Law (Universidad de Washington, Seattle) dice que con pelaje inflado o al encogerse muchos animales parecen más redondos de lo que son. En algunos casos, hacerse bola ayuda a conservar calor o a proteger órganos vitales, como en armadillos y erizos, que dejan armadura o púas hacia afuera.
Law también explica por qué casi no hay criaturas perfectamente redondas en tierra: una forma así dificulta meterse en huecos para evitar depredadores, y la gravedad hace que mucha masa redondeada sin soporte cargue el cuerpo. Incluso menciona que mamíferos demasiado redondos, como gatos y perros obesos, suelen tener problemas articulares y otros problemas de salud.
En el mar, ser redondo es más viable. Karly E. Cohen (Friday Harbor Labs, Washington) estudia a los lumpsuckers, peces “bastante redondos” con ventosas en el vientre y una “armadura” de esmalte; su curvatura y esa cobertura cambian el arrastre y generan una fuerza que los empuja hacia abajo, lo que ayuda a mantenerse pegados al fondo. Aun así, el artículo concluye que los erizos casi esféricos del género Histocidaris se acercan más al ideal.
✅ Entender por qué la redondez casi no aparece en tierra ayuda a ver cómo el cuerpo impone límites prácticos: moverte, esconderte y soportar tu propio peso. Límite: el texto habla de “candidatos” y compara ejemplos, pero no da una medida cuantitativa de “redondez” para decidir con un número quién gana.



