🔬 Un arma nuclear en órbita emitiría neutrones al interactuar con el entorno de radiación espacial de la Tierra. Angela Di Fulvio resume en Nature un estudio de modelado de Danagoulian que sugiere que satélites inspectores cercanos podrían detectar esa señal y ayudar a verificar el Tratado del Espacio Exterior.
El Tratado del Espacio Exterior, ratificado por 118 países, incluidos Rusia y Estados Unidos, prohíbe poner armas de destrucción masiva en órbita. El problema es práctico: un tratado disuade menos si nadie puede comprobar de forma creíble que se cumple.
Según el estudio descrito, los satélites que llevaran armas nucleares emitirían una señal de neutrones causada por interacciones con protones de alta energía atrapados en el campo magnético terrestre. Esa huella podría ser detectada por satélites inspectores cercanos.
✅ La idea abre una vía para vigilar desde el espacio el cumplimiento de una norma clave contra armas nucleares orbitales. Pero el límite central es claro: el resultado proviene de un estudio de modelado, no de una prueba directa en órbita, y la detección dependería de satélites inspectores cercanos.



