🔬 Un grupo de trabajo de NASA evalúa si Hubble debe seguir activo en la década de 2030 con una órbita más alta y estable, o si una misión robótica debe retirarlo y hacerlo caer al océano. La decisión importa porque Hubble aún cubre luz ultravioleta y óptica clave para la astronomía.
Las convocatorias para propuestas y libros blancos sobre las prioridades científicas de Hubble para la próxima década cerrarán en julio. Más adelante este año, el grupo compartirá su consejo con NASA y el Congreso de Estados Unidos, y eso guiará los siguientes planes.
El artículo defiende mantener el telescopio operativo tanto tiempo como sea viable. Desde su lanzamiento en 1990, Hubble ha aportado imágenes ópticas profundas del universo, medidas de supernovas que mostraron una expansión acelerada, mapas del nacimiento y muerte de estrellas, y la primera medida de la atmósfera de un planeta fuera del Sistema Solar.
Hubble también ocupa un hueco que otros observatorios no cubren igual. Su mirada azul-ultravioleta complementa al telescopio James Webb, que observa luz infrarroja con resolución y campo de visión comparables. Además, sus instrumentos siguen en uso: las propuestas superan la disponibilidad por una proporción de seis a uno.
✅ Mantener Hubble ampliaría una pieza útil de la flota científica de NASA hasta que llegue un sucesor, el Habitable Worlds Observatory, que no se lanzará antes de 2040. El límite es claro: NASA aún debe pesar riesgos, beneficios y costos de elevarlo, operarlo o retirarlo. Su futuro no está garantizado.



