🔬 Indonesia abrió en Bumiayu, Java central, un proyecto de excavación de 67 kilómetros cuadrados liderado por BRIN para buscar fósiles clave de Homo erectus. La iniciativa importa porque invierte el modelo histórico: ahora Indonesia financia, dirige e invita a especialistas extranjeros, en vez de recibir investigaciones «paracaidistas».
Eduard Pop, paleoantropólogo del Naturalis Biodiversity Center de Leiden, visitó el área tras estudiar fósiles de H. erectus en Sangiran. El sitio ya reúne arqueólogos, estudiantes, estaciones de campo, equipos de laboratorio y alojamiento con aire acondicionado. Pop lo ve como un lugar donde podría aparecer un gran hallazgo fósil.
Java tiene un peso especial en la historia humana. Durante el Pleistoceno, la isla formaba parte de Sundaland, uno de los puntos más lejanos que H. erectus pudo alcanzar desde África. Allí apareció el Hombre de Java: restos excavados por trabajadores javaneses e identificados por Eugène Dubois en 1895 como la primera prueba fósil de H. erectus.
El proyecto actual no depende de donantes extranjeros. BRIN destina US$180 000 al año, hasta por diez años, y Noerwidi, que dirige el Centro de Investigación de Arqueometría, espera hallar fósiles de homininos cercanos a los dos millones de años. En 2020, su equipo reportó fragmentos de fémur fosilizado de 1,8 millones de años que podrían pertenecer a H. erectus.
✅ Este giro puede cambiar quién decide las preguntas, los fondos y las autorías en la paleoantropología de Indonesia. El límite es claro: Bumiayu aún es una promesa; los fragmentos previos no bastan para cerrar el caso, y la reestructura que creó BRIN en 2021 sigue bajo críticas por concentrar poder y despedir a más de 1 000 trabajadores.



