🔬 Space.com recuerda que julio es un buen momento para buscar nubes noctilucentes: nubes de hielo que brillan cerca del borde del espacio. En latitudes medias y altas del hemisferio norte, pueden verse como ondas azul plateado durante el crepúsculo, cuando el Sol ya se ocultó para quien mira desde el suelo.
Estas «nubes nocturnas brillantes» aparecen por luz solar que alcanza cristales de hielo a unos 80 km sobre la Tierra, en la mesosfera. Esa capa está sobre la estratosfera y bajo la termosfera. Allí, el vapor de agua debería ser escaso, pero bajo las condiciones adecuadas pequeñas trazas pueden congelarse sobre partículas diminutas.
Para buscarlas, mira hacia el norte entre finales de mayo y agosto. Julio es la mejor temporada en latitudes del norte, incluidas buena parte del Reino Unido, el norte de Europa, Canadá y el norte de Estados Unidos. El momento recomendado es de una a dos horas después del atardecer, o antes del amanecer, con un horizonte norte despejado.
A simple vista suelen verse bajas en el cielo, como filamentos pálidos azules, plateados o a veces dorados. La pista clave: las nubes comunes se oscurecen tras la puesta de Sol, mientras que las noctilucentes siguen brillando con una luz fría. No hacen falta telescopios ni ojos adaptados a la oscuridad.
✅ El interés no es solo visual. El artículo señala indicios crecientes de que los cambios en la alta atmósfera y el aumento de humedad podrían estar afectando cuántas veces aparecen estas nubes y hasta qué latitudes del sur se observan. El límite: verlas sigue siendo una apuesta; no duran mucho y dependen de un horizonte norte despejado.



