🔬 Grupos ambientales y científicos pidieron a la FCC de EE. UU. que examine los impactos de centros de datos en el espacio. Varias empresas buscan permisos para lanzarlos a órbita baja; SpaceX solicita hasta un millón de satélites, sin un análisis ambiental ligado al pedido.
La petición llega de una coalición representada por Earthjustice. Pide que la FCC deje de conceder permisos a centros de datos orbitales sin un análisis ambiental. La órbita terrestre alberga hoy unos 15 000 satélites activos y 46 000 objetos rastreados. Ya se esperaba que subiera a 58 000 satélites activos, en gran parte por Starlink.
Los grupos citan tres riesgos: más choques y más basura orbital, gases de efecto invernadero de los cohetes, y metales pesados u otros materiales liberados cuando las naves reentran y se queman en la atmósfera. También temen que muchos satélites brillantes cambien el cielo nocturno.
Esa luz extra puede afectar ritmos naturales, rutas migratorias, horarios de alimento y movimiento nocturno. El artículo cita ejemplos de la National Wildlife Federation: murciélagos que pierden ventanas para cazar insectos y pumas que dejan de moverse con normalidad de noche, lo que fragmenta grupos con el tiempo.
✅ El caso importa porque un salto de decenas de miles a hasta un millón de satélites podría sumar impactos sobre atmósfera, fauna y cielos oscuros antes de pasar por un examen federal. El límite: el texto recoge advertencias y una petición legal, no un análisis ambiental ya realizado ni mediciones directas de esos proyectos específicos.



