🔬 La nave New Horizons de NASA despertó en buen estado el 23 de junio tras 321 días de hibernación, su periodo más largo hasta ahora. Los controladores del Johns Hopkins Applied Physics Laboratory confirmaron la señal desde 9 500 millones de kilómetros de la Tierra. Ahora empezará a enviar datos científicos del cinturón de Kuiper.
La hibernación comenzó el 7 de agosto y siguió órdenes cargadas en la computadora principal en julio pasado. La señal de confirmación viajó por la Deep Space Network, desde la estación cercana a Madrid hasta el centro de operaciones de APL, y tardó unas 8 horas y 52 minutos en llegar.
NASA usa este modo para ahorrar recursos durante largos tramos de crucero. En ese estado, el equipo no envía órdenes ni descarga datos, pero la nave sigue midiendo y guardando datos con sus sensores de plasma heliosférico, Solar Wind at Pluto y Pluto Energetic Particle Spectrometer Science Investigation, además del contador de polvo Venetia Burney Student Dust Counter.
Alice Bowman, gerente de operaciones de New Horizons en APL, dijo que cada informe semanal durante la hibernación fue «verde», es decir, todo iba bien a bordo. La siguiente fase empezará con datos de salud y seguridad de la nave, luego llegarán datos de los tres instrumentos. En unas tres semanas, el espectrógrafo ultravioleta Alice mirará la distribución de hidrógeno en la heliosfera exterior.
✅ Mantiene activa una misión que ya sobrevoló Júpiter, Plutón y Arrokoth, y que sigue estudiando una zona lejana del sistema solar. El límite es claro: por ahora el reporte confirma buen estado y próximos pasos, no presenta todavía nuevos resultados científicos descargados de esta hibernación.


