🔬 SpaceX puso en órbita BOHR, el primer satélite comercial construido con una fuente nuclear, en la misión compartida Transporter-17 desde Vandenberg, California. El cubesat de City Labs probará en el espacio su fuente betavoltaica NanoTritium, pensada para dar energía continua sin depender del Sol.
El Falcon 9 de Transporter-17 llevaba 81 cargas útiles. Despegó la mañana del 7 de julio y empezó a soltarlas en sus órbitas unos 50 minutos después. BOHR viajó como misión de prueba: City Labs quiere comprobar si su tecnología funciona fuera de la Tierra.
NanoTritium usa partículas beta emitidas por el decaimiento radiactivo del tritio y las convierte en electricidad con un semiconductor. La compañía compara la idea con los generadores de las sondas Voyager, aunque aquellos producen energía desde el calor de núcleos de plutonio. Peter Cabauy, CEO de City Labs, lo llamó «un paso histórico para la energía nuclear comercial en el espacio».
El matiz importa: el núcleo de tritio no alimenta las operaciones generales de BOHR; el cubesat sigue dependiendo de energía solar. City Labs dice que sus sistemas basados en tritio emiten bajos niveles de radiación y están diseñados para manejo, transporte e integración en lanzamientos comerciales estándar.
✅ Esta prueba apunta a naves que puedan trabajar donde la luz solar no basta, como regiones siempre en sombra en los polos lunares. Pero el límite es claro: NanoTritium aún no produce energía suficiente para algo como una base lunar, y BOHR solo prueba la viabilidad de la tecnología. La misión fue financiada con un contrato del Departamento de Defensa.


