🔬 NASA planea que el Habitable Worlds Observatory, su próximo gran telescopio espacial para estudiar planetas rocosos similares a la Tierra, pueda recibir mantenimiento en el espacio. El reto es enorme: operaría cerca de L2, a 1,5 millones de kilómetros, donde una visita de astronautas sería muy difícil con la tecnología actual.
Shawn Domagal-Goldman, director de la división de astrofísica de NASA, dijo a Space.com durante la reunión 248 de la American Astronomical Society en Pasadena que HWO «tendrá que ser reparable hasta cierto punto». A diferencia del Hubble, diseñado para órbita baja y visitas del transbordador, HWO estaría en la zona donde también opera el James Webb Space Telescope.
El mantenimiento podría incluir cambios de instrumentos, reparaciones, tareas de rutina o incluso ensamblaje en el espacio si el telescopio resulta demasiado grande para lanzarlo completo. John Grunsfeld, exastronauta y exjefe científico de NASA, recordó que el Webb reveló un problema mayor de lo esperado con micrometeoritos; en principio, la robótica podría poner parches en un parasol o en una estructura dañada.
La ciencia empuja esa idea: HWO buscará y estudiará atmósferas de mundos habitables, y nuevos instrumentos podrían mejorar sus capacidades sin lanzar otro telescopio. NASA también prepara el terreno con el Roman Coronagraph Instrument, una cámara de exoplanetas de la misión Nancy Grace Roman. Domagal-Goldman añadió que HWO llevará detectores de rayos gamma, aunque sus detalles siguen por definir.
✅ Diseñar HWO para recibir servicio podría alargar su vida y permitir mejoras científicas durante décadas, desde espectrógrafos de mayor resolución hasta otros detectores. El límite clave es que el observatorio sigue en desarrollo temprano, con lanzamiento estimado para la década de 2040: NASA aún no ha confirmado cómo lo reparará ni qué robots podrían hacerlo en L2.



