🔬 Una nave privada llamada LINK despegará el 2 de julio para rescatar el telescopio espacial Swift de NASA, que pierde altura más rápido de lo previsto. La misión busca sujetarlo con brazos robóticos y elevarlo hasta unos 600 kilómetros, donde podría seguir observando explosiones cósmicas durante otra década.
El Observatorio Neil Gehrels Swift fue lanzado en 2004 para estudiar estallidos de rayos gamma y otros eventos cósmicos. Según el artículo, aún logra nuevos descubrimientos, pero la fuerte actividad solar iniciada en 2024 expandió un poco la atmósfera terrestre y aumentó el rozamiento sobre objetos en órbitas bajas.
A comienzos de 2025, científicos de NASA vieron que Swift podía reentrar y desintegrarse a mediados de 2026 si nadie intervenía. En septiembre de 2025, NASA eligió a la empresa estadounidense Katalyst para preparar la misión en apenas nueve meses. Tras comprobar que LINK funciona, los operadores lo acercarán durante cerca de un mes, enviarán imágenes a la Tierra y escogerán los mejores puntos de agarre.
Cuando LINK sujete a Swift, encenderá propulsores suaves para elevar la órbita durante varios meses. El telescopio no toma datos científicos ahora mismo: su equipo cambió la estrategia de apuntado desde diciembre para reducir el rozamiento. Tras el impulso, necesitará un reinicio, y volver a hacer ciencia podría tomar otro mes o más.
✅ Si funciona, esta maniobra podría abrir una vía para elevar otros telescopios espaciales, incluido Hubble. El límite es claro: el rescate aún debe completar acercamiento, agarre, impulso y reinicio sin perder un observatorio que ya desciende. Además, el texto plantea la misión como algo nunca hecho antes, así que el riesgo técnico sigue siendo alto.



