🔬 Arqueólogos hallaron dos trozos de chuño, papa liofilizada andina, dentro de una bodega inca de unos 500 años en Tambo Viejo, en el valle de Acarí, Perú. El estudio, publicado en Journal of Field Archaeology, muestra que este alimento viajó desde las tierras altas hasta la costa del Pacífico.
El chuño era una pieza clave del suministro de comida del Imperio inca. Se hacía al exponer papas al frío nocturno y al sol diurno hasta que casi toda el agua se evaporaba. El resultado era un vegetal ligero, duradero y apto para guardarse durante décadas.
Según Lidio Valdez, investigador principal del estudio y profesor adjunto en la Universidad de Calgary, esta técnica solo funcionaba en zonas altas con heladas frecuentes. Por eso, los ejemplares hallados en Tambo Viejo debieron llegar desde las tierras altas, quizá en caravanas de llamas por la red vial inca.
El equipo encontró las papas en la campaña de campo de 2024, dentro de una vasija de arcilla hundida en el piso de tierra de una pequeña bodega. Junto a ellas aparecieron un fragmento de cerámica inca y una pieza rota usada para hilar fibras.
✅ El hallazgo aporta una pista directa sobre cómo los incas movían alimentos resistentes a largas distancias para sostener a poblaciones lejos de los Andes. Su límite es claro: solo son dos muestras, preservadas por la aridez extrema del valle de Acarí, y aún hay pocos sitios incas costeros excavados de forma sistemática.



