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Vol. VII · Edición Nº 184
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Espacio: El retiro de la ISS inquieta al océano

NASA planea sacar de órbita la Estación Espacial Internacional entre 2030 y comienzos de 2031, con un vehículo de SpaceX que empujaría sus restos hacia Point…

2 min de lectura
June 23, 2026
Espacio: El retiro de la ISS inquieta al océano

🔬 NASA planea sacar de órbita la Estación Espacial Internacional entre 2030 y comienzos de 2031, con un vehículo de SpaceX que empujaría sus restos hacia Point Nemo, en el Pacífico. La Ocean Foundation advierte que el plan plantea dudas serias para la salud del océano y para la ley internacional.

Según el plan citado por Space.com, la ISS empezaría a bajar entre inicios y mediados de 2028 por el arrastre natural de la atmósfera y maniobras del segmento ruso. A mediados de 2029, NASA prevé lanzar un U.S. Deorbit Vehicle, pagado por el gobierno y suministrado por SpaceX, para acoplarlo a la estación. Sus 46 propulsores Draco empujarían el complejo hacia la reentrada.

Un informe de la U.S. Government Accountability Office indica que, al final de 2030 o a inicios de 2031, el vehículo haría la quema final. NASA espera que partes de la ISS y del vehículo se rompan y caigan en una zona remota del océano para reducir el riesgo en áreas pobladas.

El punto conflictivo es legal y ambiental. Mark Spalding, presidente de la Ocean Foundation, sostiene que la Convención sobre Responsabilidad Espacial de 1972 cubre daños en territorios nacionales, pero no ofrece una protección equivalente al océano. La fundación pide evaluar el campo de restos en el fondo marino, los efectos atmosféricos, los materiales que sobrevivirán a la reentrada y las obligaciones bajo UNCLOS, el Protocolo de Londres de 1996 y el acuerdo BBNJ.

✅ El caso importa porque Point Nemo es remoto, pero no vacío ni sin valor ecológico. El límite central es claro: Spalding admite que no se sabe del todo qué pasará con los ecosistemas y criaturas del fondo marino, ni qué materiales densos llegarán allí. Sin esos datos, la discusión queda abierta antes de hundir la mayor estructura que haya reentrado en la atmósfera.


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