Saltar al contenido
●  martes, 20 de octubre de 2026
Vol. I · Edición Nº 175
Periodismo científico en español
Periodismo científico
desde 2026
Inicio / Tecnología / Artículo

Tecnología

Tecnología: Qué hay de cierto en 9 conspiraciones

Live Science revisó nueve teorías conspirativas centradas en tecnología, desde el Gran Colisionador de Hadrones hasta la vigilancia digital. La conclusión no…

2 min de lectura
23 de junio de 2026
Tecnología: Qué hay de cierto en 9 conspiraciones

🔬 Live Science revisó nueve teorías conspirativas centradas en tecnología, desde el Gran Colisionador de Hadrones hasta la vigilancia digital. La conclusión no es plana: varias son falsas, algunas mezclan datos reales con exageraciones, y dos casos —MKUltra y la vigilancia masiva revelada por Edward Snowden— sí fueron reales.

Entre las falsas, el artículo incluye la idea de que el Gran Colisionador de Hadrones abre portales al infierno o puede devorar la Tierra con un agujero negro. CERN opera la máquina desde 2008 para acelerar protones y chocarlos con el fin de estudiar partículas elementales. Según investigadores citados por el texto, crear un agujero negro o un agujero de gusano requeriría un acelerador del tamaño del universo.

También caen en el lado falso los microchips en vacunas contra la COVID-19 y la idea de que las redes 5G propagaron el coronavirus. Live Science señala que no hay datos que muestren hardware de rastreo implantado en miles de millones de vacunados, y que la COVID-19 se extendió incluso en zonas sin cobertura 5G. En cambio, el artículo marca como «parcialmente ciertas» la teoría del internet muerto, la obsolescencia programada, los teléfonos que «escuchan» para anuncios y el control del clima: hay datos reales detrás, pero no del modo extremo que plantea la conspiración.

Los dos casos clasificados como ciertos son distintos. MKUltra fue un programa secreto de la CIA lanzado en 1953 para estudiar drogas psicoactivas, hipnosis, electroshock, privación sensorial y tortura con el fin de manipular estados mentales. La vigilancia digital masiva quedó expuesta en junio de 2013, cuando Edward Snowden filtró documentos sobre programas como PRISM y el acceso del GCHQ británico a 200 cables de fibra óptica.

✅ La lección útil no es creer o negar todo de golpe, sino separar datos comprobables de saltos paranoides. El límite del artículo es que resume casos muy distintos en formato de lista: no prueba cada punto desde cero y depende de fuentes previas para sostener varios veredictos. ⚕️ No es consejo médico.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *