🔬 SpaceX planea lanzar su primera cápsula de reentrada Starfall el 23 de junio desde Cabo Cañaveral, en Florida. La misión abre una ventana de una hora a las 6:43 a. m. EDT y probará un vehículo de carga pensado para llevar materiales al espacio y traerlos de vuelta.
Starfall está diseñada para transportar cargas a órbita baja terrestre y más allá a bordo de cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy. No está pensada para pasajeros humanos: SpaceX la orienta a investigación y cargas que deban recuperarse tras pasar un tiempo en el espacio, como productos farmacéuticos u otros materiales fabricados en órbita.
La cápsula mide 3,1 metros de ancho y 0,75 metros de alto. Puede llevar hasta 1 000 kg de carga. Según la solicitud de SpaceX ante la FAA, tiene dos secciones principales: una placa superior para almacenar la carga y componentes de control de actitud, y un escudo térmico de fibra de carbono que guarda gas comprimido para maniobras de reentrada, desprendimiento del escudo y despliegue del paracaídas.
SpaceX no ha especificado cuánto tiempo mantendrá en órbita este vehículo de prueba. La cápsula no tiene sistema de propulsión y no puede desorbitar por sí sola; el documento de la FAA no aclara cómo se hará el regreso. Cuando vuelva, SpaceX apunta a un amerizaje en el Pacífico, a unos 1 300 km de la costa oeste de Estados Unidos.
✅ La prueba importa porque Starfall busca ampliar una pieza concreta de la economía orbital: traer cargas de vuelta a la Tierra tras misiones de investigación o fabricación. El límite es claro: será una demostración inicial, no llevará personas y aún faltan detalles públicos sobre cuánto durará el vuelo y cómo se ejecutará el regreso. Si el lanzamiento se retrasa, SpaceX tiene una oportunidad de respaldo el 24 de junio a la misma hora.



