🔬 El Niño ya está activo, según una actualización del 11 de junio del Centro de Predicción Climática de NOAA. El organismo le da un 63 % de probabilidad a un evento muy fuerte entre noviembre y enero, capaz de quedar entre los mayores registros desde 1950.
El ciclo ENSO alterna fases cálidas de El Niño, fases frías de La Niña y pausas neutras cada 2 a 7 años. En El Niño, el Pacífico central y oriental se calienta; ese calor debilita o invierte los vientos alisios y altera las lluvias y la temperatura global.
La señal apunta alto. Un promedio de modelos citado por NOAA calcula esa probabilidad del 63 %. Además, cerca del 75 % de los mejores modelos climáticos prevé un aumento de al menos 2,5 °C sobre la media en zonas clave del Pacífico, según Copernicus; algunos escenarios suben hasta 4 °C. Los dos episodios más fuertes registrados, 2015-2016 y 1997-1998, llegaron a 2,3 °C sobre la media en el índice Niño 3.4.
El último El Niño duró de junio de 2023 a abril de 2024 y añadió calor a un planeta que ya se calienta. Según el artículo, 2024 fue el año más cálido registrado y el primero en superar el límite de 1,5 °C del Acuerdo de París. Nathaniel Johnson, meteorólogo investigador de NOAA, dijo a Live Science que el salto desde La Niña podría estar entre los más rápidos observados, aunque el posible papel del cambio climático requiere más estudio.
✅ El aviso ayuda a anticipar sequías, inundaciones, incendios forestales y cambios en las lluvias, riesgos que el artículo vincula con episodios previos de El Niño. El límite clave es que sigue siendo un pronóstico: 63 % no equivale a certeza, y los modelos aún difieren sobre la intensidad final.



