🔬 Un equipo de físicos presentó tres papers (preprint; pendiente de revisión por pares) con nuevas pruebas matemáticas para examinar una idea central de la cosmología: que el universo se comporta de forma uniforme a gran escala. Al aplicarlas a datos reales, vieron señales tentativas de que esa suposición podría no cumplirse del todo.
Los autores combinan observaciones de supernovas lejanas (catálogo Pantheon+) con grandes cartografiados de galaxias, incluido el Dark Energy Spectroscopic Instrument (DESI), además de datos de oscilaciones acústicas de bariones. Con ese conjunto intentan comprobar si el cosmos encaja con el marco matemático conocido como cosmología de Friedmann-Lemaître-Robertson-Walker (FLRW), base del modelo estándar.
Según Asta Heinesen (Instituto Niels Bohr, Copenhague; y Queen Mary University, Londres), encontraron una «sorprendente violación» de una prueba de consistencia sobre la curvatura en FLRW. El equipo explora dos efectos que podrían distorsionar la geometría aparente: el efecto Dyer-Roeder (la luz viaja sobre todo por regiones vacías) y la “retroacción” cosmológica (el crecimiento de estructuras altera la expansión media).
Para reconstruir cómo cambió la expansión con el tiempo, también usaron una técnica de machine learning llamada regresión simbólica, que busca expresiones matemáticas que se ajusten a los datos sin imponer un modelo predefinido. Las discrepancias con FLRW alcanzan entre ~2 y 4 sigmas según el conjunto de datos y el método; los autores remarcan que en física suele exigirse 5 sigmas para hablar de “descubrimiento”.
✅ Si estas desviaciones fueran reales, el equipo sostiene que muchas soluciones propuestas a “tensiones cosmológicas” dentro del marco FLRW quedarían descartadas. Pero los propios autores advierten que la evidencia es preliminar: faltan más datos (en especial de la tasa de expansión en distintas épocas) y la regresión simbólica introduce incertidumbres que deben estudiarse. El siguiente paso es aplicar el marco a conjuntos de datos más grandes y precisos.
Fuente: livescience.com



