🔬 Un estudio publicado el 6 de mayo en \*Nature\* cuantificó por primera vez cómo la caída de insectos polinizadores se vincula con la salud humana. En 10 aldeas agrícolas de Nepal, el equipo relacionó menos visitas de polinizadores con menores cosechas, menos ingresos y peor dieta.
El equipo estudió durante un año poblaciones de polinizadores silvestres, cosechas y dieta humana. En estas aldeas, la mayor parte de los alimentos se cultiva allí mismo. Cada dos semanas, los investigadores registraron qué insectos visitaban cada cultivo y cuántos lo hacían; luego cruzaron esos datos con casos de malnutrición.
El resultado fue fuerte: los polinizadores aportaban un 44 % estimado del ingreso agrícola de las aldeas y más del 20 % de la ingesta de algunos nutrientes esenciales, como vitamina A, vitamina E y folato. Cuando visitaban menos polinizadores, y con menor variedad, bajaban el ingreso y la calidad de la dieta.
El equipo también modeló un futuro con menos polinizadores. Si las prácticas agrícolas no cambian, predijo para 2030 una pérdida del 7 % en la ingesta de vitamina A y folato. Sus modelos sugieren que plantar flores silvestres nativas, mantener abejas silvestres y reducir pesticidas podría elevar el ingreso agrícola hasta un 30 % y subir la ingesta de vitamina A y folato un 5 % y un 9 %.
✅ La pérdida de insectos no solo afecta a ecosistemas o cosechas: en estas aldeas ya se asocia con dietas más pobres. El límite clave es que el estudio siguió 10 comunidades de Nepal durante un año; no basta para asumir el mismo tamaño de efecto en todo el mundo. Aun así, los autores señalan que unos 2 000 millones de personas dependen sobre todo de la pequeña agricultura.
⚕️ No es consejo médico.
Fuente: livescience.com

