🔬 NASA anunció nuevos contratos y planes para ampliar el transporte, la ciencia y la infraestructura de su futura base lunar. Entre ellos figura PROMISE, un rover nuclear cuyo lanzamiento apunta a finales de 2028. La campaña busca preparar el polo sur de la Luna para una presencia humana sostenida.
PROMISE tendrá seis ruedas y podrá trabajar durante las largas noches lunares y en zonas bajo sombra continua, donde podría haber hielo. Llevará un taladro para estudiar recursos hasta un metro bajo la superficie, además de cámaras y sensores. El Laboratorio de Propulsión a Chorro de NASA, en California, construirá el vehículo con componentes de reserva y modelos de prueba de Curiosity y Perseverance. La agencia prevé una misión de 18 meses. Blue Origin recibió un contrato base de 94 millones de dólares para entregarlo, con otros 140 millones opcionales según su desempeño.
NASA eligió ocho empresas para competir por futuros envíos a la superficie bajo el programa CLPS 2. Su contrato marco durará diez años y tendrá un techo conjunto de 10 000 millones de dólares. Ese importe es el máximo previsto, no una suma ya adjudicada. La agencia también otorgó seis encargos de transporte por unos 1 300 millones de dólares en conjunto.
Los planes incluyen drones MoonFall para explorar terrenos fuera del alcance de los rovers y satélites de comunicaciones que SpaceX lanzaría en 2028. En la superficie, miniCAST combinará energía y comunicaciones. NASA comprará paneles solares, baterías y equipos para transferir energía sin cables; el trabajo inicial cubrirá componentes, antes de un sistema integrado.
✅ Estos proyectos buscan dejar equipos e infraestructura en la Luna antes de que lleguen los astronautas. El lanzamiento de PROMISE a finales de 2028 sigue siendo una meta: el anuncio presenta contratos y desarrollo previsto, sin resultados de su futura misión.



