🔬 Un equipo de investigación usó Aquila, el simulador cuántico de átomos neutros de QuEra Computing, con hasta 180 cúbits. El estudio, publicado en Nature, sugiere que aparecen fases duraderas tras cambios bruscos en el sistema. El resultado permite explorar cómo persisten y cómo se deshacen esos estados fuera del equilibrio.
El equipo preparó un estado inicial y cambió de golpe los parámetros del sistema para estudiar modelos de espín. Encontró varios regímenes estables y distintos. Los autores atribuyen su persistencia a estados pretermales sostenidos por fuertes restricciones sobre cómo evoluciona el sistema.
El simulador también mostró picos marcados en su respuesta. El equipo los explica por resonancias que deshacen esos estados pretermales. En una red bidimensional, los datos apuntan a una transición dinámica de primer orden, ligada a defectos del orden de Néel. Los autores la examinaron con una prueba de Clausius–Clapeyron generalizada: esta frontera entre fases no deriva de las fronteras del equilibrio.
✅ El trabajo ofrece una vía programable para estudiar fases cuánticas duraderas y cómo se rompen fuera del equilibrio. Su alcance abarca modelos con hasta 180 cúbits. Además, el desorden en las posiciones de los átomos ensancha los picos de resonancia, un límite que afecta las medidas.



