🔬 Un equipo de la Universidad Nacional Cheng Kung, en Taiwán, detectó grandes cambios en la ionosfera tras el lanzamiento de Artemis II. El estudio sugiere que esas alteraciones pudieron causar errores locales y pasajeros de varios metros en el GPS, con posibles efectos sobre vehículos autónomos y drones.
Los investigadores usaron redes de receptores GPS fijos de alta precisión en Estados Unidos. Midieron cuánto tardaban las señales en viajar desde los satélites hasta esas estaciones. Así reconstruyeron cómo cambiaron los electrones libres de la ionosfera, una capa de la atmósfera con carga eléctrica. Estos cambios pueden acelerar o retrasar las señales y alterar las distancias que calcula el GPS.
Tras el lanzamiento de abril de 2026, el equipo observó dos «agujeros» con huellas de unos 5 000 kilómetros. Atravesaban América de este a oeste. Uno correspondía a la etapa central del cohete SLS; el otro, a dos encendidos de la etapa superior.
Esos encendidos ocurrieron a unos 185 kilómetros de altura, más de una hora después del despegue. Sus efectos fueron mayores que los de la etapa central. En conjunto, las alteraciones llegaron a ser diez veces más intensas que las observadas tras pruebas de Starship.
✅ El hallazgo sugiere que los lanzamientos y las maniobras espaciales podrían afectar al GPS que usan vehículos autónomos y drones. Los posibles errores serían locales y pasajeros. El trabajo aún es preliminar (preprint; pendiente de revisión por pares).



