🔬 El satélite Landsat 8, de NASA y USGS, captó el 25 de octubre de 2026 los colores otoñales de Pine Creek Gorge, en Pensilvania. Este cañón alcanza 460 metros de profundidad y cuenta una historia de ríos desviados por glaciares, tala intensa y bosques que han regresado.
El desfiladero recorre unos 72 kilómetros desde Ansonia hacia el sur y alcanza sus mayores profundidades cerca de Waterville. Sus laderas boscosas dibujan el relieve entre tonos rojos y dorados. Allí crecen robles y otros árboles de hoja caduca, junto con tsugas y pinos blancos.
Pine Creek antes fluía hacia el norte. Durante la última era glacial, los glaciares bloquearon el río y llenaron el valle de lagos. Cuando estos se desbordaron, el agua encontró una salida hacia el sur. Al retirarse el hielo, las rocas y la arena que dejó dificultaron que el río recuperara su antiguo rumbo. El agua del deshielo siguió excavando el valle hasta darle su forma actual.
En el siglo XIX, los leñadores llegaron en busca de grandes árboles: los pinos servían para mástiles y la corteza de tsuga, para curtir cuero. Antes del ferrocarril, transportaban los troncos por el río. A comienzos del siglo XX, décadas de tala dejaron el terreno tan desnudo que recibió el apodo de «desierto de Pensilvania». El bosque ha regresado, junto con osos negros, coyotes, linces rojos y aves cantoras. En 1968, unas 12 000 hectáreas recibieron el reconocimiento de Monumento Natural Nacional.
✅ Pine Creek Gorge reúne las huellas del deshielo, la tala y el regreso del bosque. La imagen permite apreciar su paisaje otoñal; el artículo no presenta mediciones nuevas sobre cómo cambia el cañón.



