🔬 Los ecos de radio que el radioaficionado noruego Jørgen Hals detectó en 1927 siguen sin una causa confirmada. Algunas señales regresaban unos tres segundos después de emitirse. Sverre Holm, de la Universidad de Oslo, estudia mecanismos naturales que podrían explicar parte del fenómeno, pero su modelo deja sin resolver aquellos registros históricos.
Hals escuchó los ecos mientras recibía transmisiones de onda corta desde Eindhoven, en Países Bajos. Los físicos Carl Størmer y Balthasar van der Pol lograron reproducir el fenómeno, pero no determinar su causa. El nombre «ecos de larga demora» suele aplicarse a señales que regresan más de 2,7 segundos después de emitirse.
El modelo que propone Holm plantea que las ondas podrían quedar atrapadas en regiones con carga eléctrica de la atmósfera superior. Seguirían las líneas del campo magnético hasta el hemisferio opuesto y regresarían hacia la Tierra. Este mecanismo produce retrasos de pocos cientos de milisegundos, con frecuencias habituales de 1 a 4 MHz. Los ecos históricos, en cambio, presentaban retrasos de 3 a 30 segundos y frecuencias cercanas a 9,55 MHz. Holm considera que su modelo no puede explicar esos casos.
Otra hipótesis propone que la energía de radio pase a ondas más lentas en el plasma de la atmósfera superior. Después, esa energía volvería a convertirse en señales de radio que regresarían hacia la Tierra. Ese recorrido podría generar retrasos mayores, aunque sigue siendo una explicación propuesta.
✅ Los modelos naturales ofrecen posibles respuestas para algunos ecos, pero todavía no resuelven el conjunto de los casos. Los ecos aparecen de forma impredecible y sus retrasos varían mucho: ambas dificultades impiden acotar una causa única.


