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Paleo: Escorpión gigante acechaba el Devónico británico

Un equipo vinculado al Natural History Museum de Londres y la Universidad de Manchester reexaminó fósiles de Praearcturus gigas y apunta que pertenecen a un…

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5 de junio de 2026
Paleo: Escorpión gigante acechaba el Devónico británico

🔬 Un equipo vinculado al Natural History Museum de Londres y la Universidad de Manchester reexaminó fósiles de Praearcturus gigas y apunta que pertenecen a un escorpión gigante. El animal habría medido cerca de 1 metro, con pinzas de 16 centímetros, hace 415 millones de años en lo que hoy es Reino Unido.

Los restos de P. gigas, hallados en Inglaterra y Gales, se documentaron por primera vez en la década de 1870. Durante más de un siglo, los paleontólogos discutieron qué animal era: primero se propuso un crustáceo parecido a una cochinilla grande; en los años 80, otros trabajos lo situaron entre los escorpiones, aunque esa idea fue cuestionada por fósiles fragmentarios y por la falta de una cola típica.

En el nuevo estudio, publicado el 2 de junio en Palaeontology, Richard Howard y sus colegas revisaron piezas clave de las colecciones del Natural History Museum con técnicas modernas de imagen y análisis. También las compararon con otros fósiles y con animales prehistóricos descritos hace poco como escorpiones. El equipo reasignó otros ejemplares de la misma formación a P. gigas.

El tamaño llama la atención porque la vida terrestre del Devónico temprano aún estaba en fases iniciales y dominada por artrópodos pequeños. Los autores sugieren que el animal pudo vivir al menos parte de su vida en el agua: algunos fósiles conservan estructuras tipo aleta, llamadas epímeras, parecidas a las que dan soporte y protección al caparazón superior de langostas y cangrejos.

✅ El hallazgo ayuda a fechar cuándo los artrópodos pudieron alcanzar tamaños enormes y dibuja un depredador de llanuras inundables antes de ecosistemas terrestres complejos como los bosques. El límite es claro: los restos siguen siendo fragmentarios, la cola no aparece y el propio artículo habla de una identidad «probable», no cerrada.


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