🔬 Las líneas de Nazca, trazadas por el pueblo nazca en Perú hace unos 2 000 años, pudieron señalar rutas y acoger rituales y encuentros. Los expertos aún debaten por qué se construyeron. Sus distintos tamaños, estilos y ubicaciones sugieren que una sola respuesta no explica todos estos dibujos sobre el terreno.
El pueblo nazca creó miles de figuras entre 200 a. C. y 500 d. C.: personas, animales, plantas y formas geométricas. Un estudio de 2026 señala que algunos dibujos antiguos aparecen en laderas, junto a senderos, y eran visibles desde lejos. El equipo propone que pudieron señalar rutas y lugares para campamentos temporales, antes de convertirse en espacios de encuentro y banquetes.
Otra hipótesis los vincula con el cielo. Un estudio de 2021 encontró posibles vínculos con estrellas o fenómenos solares en pocos trazados. Sus autores descartaron interpretar el conjunto como un calendario. Trabajos posteriores del mismo equipo apuntan a que cerca del 8 % de los geoglifos presenta algún vínculo con la Luna.
Las ofrendas cercanas a algunas figuras incluyen cerámica, cangrejos, maíz y pendientes de conchas de Spondylus. El maíz, los cangrejos y esas conchas se asocian con el agua y la fertilidad. Algunos dibujos tienen un único trazo continuo, que habría permitido recorrerlos en fila durante procesiones.
✅ Las líneas pudieron reunir varios usos, y estos pudieron cambiar con el tiempo. Comparar sus trazados y las ofrendas ayuda a explorar esas propuestas. El límite central persiste: faltan testimonios orales o escritos conservados que expliquen por qué las hicieron.



