🔬 La NASA comparó datos de satélites y halló que El Niño de 2026 presenta rasgos similares al de 1997-98. El agua cálida alcanza Sudamérica y el nivel del mar es alto en el Pacífico oriental. Ese parecido podría anticipar lluvias intensas, aunque los efectos aún son inciertos.
Los mapas comparan el 13 de octubre de 1997 con el 12 de octubre de 2026. Los datos proceden de los satélites TOPEX/Poseidon y Sentinel-6 Michael Freilich, y fueron procesados por científicos del JPL de la NASA. El agua se expande al calentarse: una superficie marina más alta permite rastrear dónde se acumula calor. Los mapas excluyen las señales estacionales y las tendencias a largo plazo.
El Niño crece mediante un ciclo entre el océano y la atmósfera. Cuando los vientos alisios se debilitan, el agua cálida del Pacífico occidental avanza hacia el este. Ese avance debilita aún más los vientos y permite que llegue más agua cálida. En 2026, el episodio apareció de forma más repentina que en 1997-98, pero en octubre ambos mostraban un patrón parecido.
Josh Willis, científico del JPL responsable de las misiones sobre el nivel del mar, considera que los efectos podrían parecerse. En 1997-98 hubo lluvias abundantes en California y el sur de Estados Unidos. El pronóstico de NOAA del 8 de octubre de 2026 asignó un 83 % de probabilidad a un episodio fuerte o muy fuerte durante los primeros tres meses de 2027.
✅ Comparar estos mapas ayuda a anticipar qué regiones podrían afrontar efectos similares a los de episodios anteriores. El parecido no garantiza las mismas lluvias: la señal de El Niño atraviesa una atmósfera caótica y puede volverse menos clara fuera de los trópicos.



