🔬 El sistema GFED estima que los incendios de Papúa Nueva Guinea emitieron cerca de 32 millones de toneladas de carbono. Al 19 de octubre de 2026, ningún año había registrado tanto carbono para esa fecha. El humo ha alterado vuelos y clases durante una sequía ligada a El Niño.
El instrumento VIIRS del satélite NOAA-20 captó el 11 de octubre una espesa columna de humo sobre el sur de la isla. En la mitad indonesia, los incendios superaron los 35 millones de toneladas de carbono. Ese registro ocupa el tercer puesto, detrás de 2015 y 1997, otros años de El Niño con incendios graves.
GFED combina datos de satélites, rasgos de las plantas y otros datos para estimar cuánto terreno arde y cuánto carbono libera. El sur de Papúa Nueva Guinea pasó más de 90 días seguidos sin lluvia, según su servicio meteorológico. Desde agosto, algunas zonas recibieron entre el 5 y el 10 % de la lluvia habitual.
Según los investigadores, las personas inician la gran mayoría de los fuegos para cultivar, mantener pastos, despejar terrenos o cazar. Con tiempo seco, esas quemas pueden escapar de control. Global Forest Watch registra además que la Papúa indonesia perdió 27 000 hectáreas de bosque primario en 2025, casi el doble que en 2024.
✅ Los fuegos descontrolados amenazan ecosistemas que la sequía ha dejado listos para arder. Los investigadores esperan que continúen hasta las lluvias intensas, que suelen llegar al sur de Nueva Guinea a inicios de noviembre. Las cifras de carbono proceden de un modelo y todavía no representan el balance anual completo.



