🔬 Dos naves financiadas por la NASA llegaron a la órbita terrestre baja a bordo del vuelo compartido Bandwagon-5 de SpaceX. En las próximas semanas, Viasat y SES Space and Defense probarán enlaces para enviar datos y órdenes. La NASA busca alternativas comerciales para sus futuras misiones en esa órbita.
Los enlaces de alta tasa transportan grandes volúmenes de datos, como hallazgos científicos e imágenes 4K. Los de baja tasa permiten seguir las naves y enviar órdenes básicas. Viasat probará ambos servicios con Maxwell, una nave construida por Rocket Lab. Usará tecnología autónoma para dirigir datos entre Maxwell, sus satélites en órbita geosíncrona y su red mundial de estaciones terrestres.
SES Space and Defense también probará ambos tipos de enlace. Para transmitir grandes volúmenes de datos, usará su flota O3b mPOWER, situada en órbita terrestre media. Para los datos de baja tasa, empleará sus satélites en órbita geosíncrona. Estos servicios enlazarán la nave de prueba con las estaciones en la Tierra.
En 2022, la NASA destinó 278,5 millones de dólares a empresas mediante el proyecto Communications Services. El trabajo apoya el retiro gradual de su flota de satélites de seguimiento y retransmisión, conocida como TDRS. Las futuras misiones en órbita baja pasarán a alternativas comerciales. El proyecto, gestionado por el Centro Glenn de la NASA, en Cleveland, seguirá con las pruebas hasta 2027.
✅ Estos ensayos ayudarán a evaluar nuevas formas de transmitir información crítica en tiempo real desde el espacio. El lanzamiento ya ocurrió, pero las pruebas de los enlaces aún están pendientes.



