🔬 Un estudio de la NASA identificó 40 regiones donde los cambios en el agua almacenada se asocian con actividades humanas, además del clima. Los datos satelitales abarcan de abril de 2002 a noviembre de 2025 y permiten distinguir mejor dónde el riego y los embalses alteran las reservas.
El equipo reunió más de dos décadas de mediciones de GRACE y GRACE-FO. Estos satélites registran pequeños cambios en la gravedad que permiten inferir ganancias y pérdidas de agua. Al combinar sus pasos sobre cada zona, los investigadores lograron entre cinco y diez veces más detalle espacial que en análisis anteriores.
El riego con agua subterránea se asoció con pérdidas en el Valle Central de California, Chihuahua y el norte de India. En esta última zona, las reservas cayeron más rápido de lo estimado antes. El retroceso de los glaciares del Himalaya explicó solo el 15 % del descenso allí.
Otras zonas ganaron agua. En partes del África subsahariana, el agua subterránea subió donde el cultivo de mijo reemplazó a la sabana. Ocurrió pese a lluvias inferiores al promedio. En el desierto de Karakum, Turkmenistán, el agua que se filtra desde un canal también aumentó las reservas.
✅ El mapa permite vigilar cambios del agua en zonas remotas con pocas opciones para medirla. El mayor detalle espacial tiene un costo: el análisis distingue peor cuándo ocurrieron esos cambios.



