🔬 Una investigación de Nature identificó al menos 30 solicitudes de acceso a correspondencia sobre estudios de atribución climática desde 2024. Abarcan 13 universidades públicas de Estados Unidos. Los investigadores temen que estas peticiones busquen desacreditarlos cuando sus trabajos ganan peso en demandas contra grandes emisores industriales.
La ciencia de atribución estima cuánto influye el cambio climático en fenómenos como inundaciones y olas de calor. Algunos estudios calculan cuánto aportan las emisiones de empresas concretas a daños específicos. Decenas de litigios climáticos en Estados Unidos podrían depender de que jueces o jurados acepten esos estudios como rigurosos.
Las solicitudes involucran a la Patriots Foundation y otros grupos, y afectan a decenas de científicos, juristas y abogados. La fundación y el bufete que la representa no respondieron a Nature. Government Accountability and Oversight, otro grupo solicitante, sostiene que las leyes de transparencia permiten revisar esas comunicaciones.
Una investigadora de la Universidad de California recibió cinco peticiones vinculadas a la Patriots Foundation este año. Los destinatarios consultados dicen que hablar con abogados no sesga sus estudios ni supone un conflicto de intereses. Algunos creen que el volumen de solicitudes busca desalentar el trabajo y consume tiempo y dinero públicos.
✅ Los investigadores advierten que exponer correos fuera de contexto podría frenar el debate científico. Las solicitudes son legales, y sus posibles fines de descrédito son la interpretación de los investigadores consultados.



