🔬 La periodista Rose George describe cómo la industria de harina de pescado desvía alimento de África occidental hacia criaderos y granjas. Según el fragmento de su libro, Europa recibe 500 000 toneladas anuales de pescado de aguas africanas. Ese pescado podría alimentar a 33 millones de personas, según el texto.
La harina de pescado se obtiene al cocinar, secar y moler peces o sus restos. Sirve para alimentar ganado, peces de cría y mascotas. El texto señala que una quinta parte del pescado silvestre termina como harina o aceite. El 90 % de los peces destinados a harina son aptos para consumo humano.
En Senegal, Gambia y Mauritania, los pescadores locales venden a las fábricas porque pagan mejor. Los procesadores de pescado dicen que no pueden competir con esos precios. En Gambia, una fábrica utilizó el 40 % de toda la captura nacional durante un año.
Un informe de Changing Markets Foundation de 2019 vinculó supermercados europeos con cadenas que podrían usar pescado de África occidental. Algunas empresas negaron usarlo. George señala que las normas europeas contra la pesca ilegal exigen certificados de captura, pero no cubren la harina de pescado.
✅ Destinar peces comestibles a granjas y criaderos compite con el alimento disponible para las personas, según el relato de George. El informe de 2019 advierte poca transparencia sobre el origen y la cadena de suministro del pescado de cría.



