🔬 El consorcio GLASS comparó el ADN de tumores de 183 pacientes con gliomas con mutaciones en IDH. El estudio, publicado en Nature, sugiere que astrocitomas y oligodendrogliomas siguen rutas genéticas distintas cuando reaparecen. Algunos cambios se asociaron con una menor supervivencia, lo que apunta a posibles marcadores del pronóstico.
El equipo secuenció el ADN de muestras de dos cirugías por paciente y comparó los resultados con sus datos clínicos. Analizó a 94 pacientes con astrocitoma y 89 con oligodendroglioma, con muestras aportadas por 21 instituciones de diez países.
En los oligodendrogliomas que reaparecieron, el equipo encontró nuevas mutaciones en PI3K y NOTCH1. En los astrocitomas, aumentaron las copias extra de oncogenes y las pérdidas de ambas copias de CDKN2A/B. Estos cambios se asociaron con más desequilibrios cromosómicos. El equipo no encontró vínculos significativos entre estas alteraciones y tratamientos concretos.
En los astrocitomas con copias extra de oncogenes, la mediana de supervivencia tras la recaída fue de 1,2 años. Sin ese cambio, fue de 3,8 años. Los datos de otra cohorte, AACR GENIE, respaldaron el vínculo entre estas alteraciones y un peor pronóstico.
✅ Los hallazgos apuntan a posibles marcadores para estimar el pronóstico según el tipo de glioma. Son asociaciones: no prueban que estos cambios causen una menor supervivencia. La cohorte solo incluyó a quienes sobrevivieron hasta una segunda cirugía, un sesgo que limita cómo se interpretan los resultados.
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