🔬 Microsoft presentó Majorana 2, un chip cuántico experimental cuyos cúbits mantienen su estado unos 20 segundos de media —y hasta un minuto en algunos casos—, mil veces más que su antecesor, según la empresa. El avance, descrito en un preprint del 2 de junio (pendiente de revisión por pares), busca adelantar a 2029 un ordenador cuántico comercial. Varios físicos lo cuestionan.
La cifra clave es el tiempo de coherencia: el lapso en que los cúbits permanecen entrelazados para calcular en paralelo. En los chips habituales se mide en milisegundos. El primer Majorana lograba entre 1 y 12 milisegundos; el nuevo salta a una media de 20 segundos. Microsoft dice que esto reduce a la mitad el plazo previsto para una máquina tolerante a fallos.
El equipo cambió el aluminio por plomo para proteger los frágiles cúbits del ruido electromagnético y la radiación cósmica. También sustituyó el semiconductor por una mezcla de arseniuro de indio y arseniuro-antimoniuro de indio, lo que duplicó la «brecha topológica» — la barrera que aísla a los cúbits de errores. Para colocar átomo a átomo cada impureza, los investigadores recurrieron a agentes de IA que probaron miles de configuraciones.
✅ Si los resultados se sostienen, los cúbits topológicos podrían escalar mejor y gastar menos energía que los superconductores de IBM o Google. Pero la cautela domina entre los expertos. Sergey Frolov (Universidad de Pittsburgh) recuerda que el preprint anterior de Microsoft nunca llegó a publicarse. Yuval Boger (QuEra) lo resume: «la computación topológica aún no ha demostrado un cúbit funcional», mientras otras vías van más avanzadas. El límite de fondo: son datos sin revisión por pares ni reproducción independiente, y la comunidad debate estos indicios desde 2018.



