🔬 Imágenes difundidas por la NASA muestran al huracán Simon junto a México y ondas que alcanzan capas altas de la atmósfera. El 11 de octubre de 2026 llegó a categoría 4, con vientos sostenidos de 250 kilómetros por hora. Aunque permaneció mar adentro, dejó lluvias intensas e inundaciones en la costa.
El instrumento VIIRS del satélite Suomi NPP captó la imagen diurna a las 14:30, hora local, del 11 de octubre. El ojo estaba a unos 50 kilómetros de la costa, entre Manzanillo y Puerto Vallarta. Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC), los vientos sostenidos rondaban entonces los 210 kilómetros por hora. Las montañas de la Sierra Madre parecían reducir su fuerza y el área alcanzada por sus vientos.
Horas antes, VIIRS había captado desde el satélite NOAA-21 ondas de gravedad atmosféricas que se extendían desde el huracán. El calor liberado cerca de la pared del ojo impulsa el ascenso del aire y forma grandes nubes de tormenta. Sus corrientes ascendentes pueden enviar ondas hasta la estratosfera y la mesosfera.
En la mesosfera, esas ondas aparecen como ondulaciones en el tenue brillo que emiten los gases. Los vientos de las capas altas pueden disiparlas antes de que lleguen hasta allí. La luz lunar reflejada también puede ocultar ese brillo. Esa noche, la escasa luz de la Luna ayudó a distinguirlo.
✅ Simon mostró que un huracán puede castigar la costa sin tocar tierra: Manzanillo sufrió lluvias intensas e inundaciones. El 13 de octubre, los pronósticos de rumbo e intensidad tenían «muy baja confianza». Para los días siguientes se esperaban grandes olas y condiciones peligrosas cerca de sectores de la costa mexicana.



