🔬 El módulo lunar Griffin-1, de Voyager Technologies, superó pruebas que recrearon el vacío, las temperaturas extremas y el ruido del lanzamiento. El JPL de la NASA, en el sur de California, probó su resistencia para una misión que llevará diez demostraciones de ciencia y tecnología cerca del polo sur lunar.
Las pruebas comenzaron en julio. Los ingenieros hicieron girar la nave sobre una mesa para medir cómo se reparte su masa y detectar movimientos inesperados. También comprobaron que las señales de sus componentes electrónicos no interfieran entre sí. Durante los ensayos de vibraciones, cientos de sensores vigilaron el módulo mientras una plataforma lo sacudía en tres direcciones.
Grandes bocinas alimentadas con nitrógeno comprimido reprodujeron el estruendo del lanzamiento: hasta 153 decibelios. Después, Griffin-1 pasó unas dos semanas en una cámara de vacío térmico, con temperaturas que alternaron entre −100 y 75 °C. Estos ensayos recrearon las condiciones previstas durante el viaje espacial y sobre la superficie lunar.
El lanzamiento está previsto para 2026 a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX. Griffin-1 llevará cargas de seis países al cráter Nobile, cerca del polo sur lunar. Entre ellas viajará FLIP, el rover de Astrolab. Tras las pruebas, el módulo regresó a las instalaciones de Voyager Lunar Systems para el ensamblaje final.
✅ La misión forma parte de CLPS, dentro del programa Moon Base de la NASA, y busca llevar infraestructura a la Luna. Las pruebas completadas preparan ese viaje, pero aún faltan el ensamblaje final y los preparativos de lanzamiento antes del traslado a Cabo Cañaveral.



