🔬 El rover Curiosity de la NASA terminó de estudiar su perforación número 47, bautizada «Campo Marte», sobre el monte Sharp, y ya conduce hacia una zona nueva más arriba. Antes de partir, el equipo analizó el polvo del taladro con varios instrumentos para descifrar cómo se formaron esas rocas.
Tras perforar, Curiosity pasó la semana examinando los restos. El instrumento CheMin midió la mineralogía de la muestra y SAM inspeccionó los gases que libera la roca al calentarse. Las herramientas ChemCam, APXS, MAHLI y Mastcam documentaron el agujero, el polvo del taladro y cuánta muestra quedaba disponible.
ChemCam afinó la puntería sobre dos capas vecinas de sedimento fino, llamadas «Corcovado» y «Junakas», a unos 3 metros de distancia. Apuntar a blancos de pocos milímetros tan lejos busca responder una pregunta: ¿son químicamente distintas esas capas? Si lo fueran, indicarían condiciones de formación diferentes. ChemCam también examinó una roca suelta oscura, «Alcamachi», por si esconde otra química.
El equipo capturó además tres mosaicos de larga distancia para registrar estructuras sedimentarias. Uno, de 24 fotogramas, podría ser la tira de imágenes más larga jamás tomada por el rover. Tras más de 13 años en Marte, Curiosity sigue batiendo sus propios récords mientras retrata un pequeño risco con texturas que delatan cómo se depositaron las capas.
✅ Cada perforación ayuda a reconstruir el pasado húmedo del monte Sharp y cómo fue cambiando el clima marciano. Pero estos son datos en bruto: la mineralogía de CheMin y los análisis de SAM aún no están procesados. El propio equipo espera esos resultados antes de sacar conclusiones sobre las condiciones en que se formaron esas capas. El siguiente objetivo: una zona con posible «estratificación cruzada», pista de antiguas corrientes.



